Skip to content Saltar al contenido
Reproducciones de óleo pintadas a mano e impresiones en lienzo de archivo Fuentes de acceso abierto de museos, procedencia en cada obra Verificadas según la fuente del museo
Monet Wall Art Ediciones Monet pintadas a mano Carrito 0 artículos en el carrito

El roble de Bodmer, 1865: ramas sobre un suelo de hojas rojizas

El roble de Bodmer de Monet: un tronco ancho y oscuro, ramas extendidas, árboles pálidos y hojas rojizas bajo aberturas de cielo azul.
El Roble Bodmer, Bosque de Fontainebleau, 1865; The Metropolitan Museum of Art, New York · Ver la reproducción

Un roble con nombre en Fontainebleau

Un roble de amplia copa se extiende por El roble de Bodmer, bosque de Fontainebleau, de Claude Monet. Su tronco se alza a la derecha del centro y se divide en ramas que recorren buena parte de la zona superior del lienzo. Bajo él, las hojas caídas cubren el suelo de naranjas y marrones herrumbrosos. Otros árboles más pequeños forman una pantalla detrás del roble.

Monet pintó el paisaje en 1865, durante una estancia en Fontainebleau. El Metropolitan Museum of Art relaciona las hojas otoñales con el final de esa visita, en octubre. Ese dato ofrece una estación documentada para el cuadro; el propio lienzo aporta el suelo cálido y el follaje aún verde.

El nombre del árbol procede del artista suizo Karl Bodmer, que había expuesto un cuadro con él en el Salón de 1850. Monet representaba, por tanto, un motivo ya consagrado en un bosque frecuentado desde hacía tiempo por los pintores. Esta historia explica el título sin convertir la obra en una suerte de rivalidad personal imaginada.

El Met considera que este es probablemente el último paisaje vinculado al gran proyecto de Monet Almuerzo sobre la hierba. La matización importa. El entorno boscoso proporciona una conexión útil, pero este lienzo concreto es una vista de árboles y suelo, en la que el roble ramificado sostiene la composición.

Ramas oscuras y claros de cielo

Conviene empezar donde el tronco se bifurca. Una rama gruesa avanza en diagonal hacia la izquierda antes de dividirse en ramas más finas. Otras se extienden hacia el borde superior derecho. Sus partes inferiores oscuras destacan contra el follaje más claro y el cielo. Seguir cada rama es una manera práctica de separar el roble de los árboles que hay detrás.

El tronco combina pasajes grises, pardos y de un rosa apagado. Cerca de su base, una oquedad oscura interrumpe la corteza más clara. Las pinceladas cortas giran en torno a la superficie en lugar de colmarla con un pardo uniforme. El tronco conserva su volumen mientras pequeños cambios de color distinguen sus zonas iluminadas y en sombra.

Entre las ramas aparecen manchas azul violeta, sobre todo hacia la parte superior izquierda. Algunas forman amplios claros; otras se reducen a pequeñas aberturas entre las hojas oscuras. Estas interrupciones visibles impiden que la copa se convierta en una superficie verde continua. También revelan hasta dónde se extienden las ramas más allá del tronco central.

El suelo tiene su propio dibujo de naranjas, pardos y verdes. Las pinceladas cortas se agrupan en manchas irregulares alrededor de las raíces del árbol y continúan por el primer plano. Pasajes de verde más oscuro atraviesan las hojas cálidas. Sus bordes irregulares difieren de las líneas más largas y nítidas de las ramas principales. Arriba a la derecha, una rama pálida se encuentra con el follaje oscuro; hacia la izquierda, las ramas más finas aparecen en tramos más cortos. Conviene comparar estas zonas antes de suponer que toda forma oscura pertenece al mismo árbol.

Recorrer el espacio entre los árboles

El roble mayor está lo bastante cerca para que sus ramas se extiendan más allá del lienzo. Detrás de él, un tronco vertical más pálido se alza justo a la izquierda del centro. Más a la izquierda, tallos más delgados se pierden entre el follaje oscuro. Conviene comparar estos troncos superpuestos antes de seguir los claros que se abren entre ellos hacia el fondo.

Una franja más clara de suelo cubierto de hojas asciende hacia la derecha. Se encuentra con una vegetación baja y una pequeña marca vertical oscura detrás del tronco principal. Esa marca no necesita una identificación segura para explicar la vista. La escala relativa de los troncos vecinos basta para dar al roble una presencia considerable.

La luz se reparte de forma desigual por este bosque. El follaje verde amarillento aparece junto a grupos de verde profundo, mientras el primer plano inferior alterna entre hojas cálidas y sombras más frías. Conviene tener presentes esas ubicaciones al leer la paleta. Llamar pardo a toda la escena sería pasar por alto buena parte de su verde y su violeta.

Las palmeras de Bordighera, posteriores, ofrecen otra disposición de ramas y claros de cielo. Su retrato de Camille en el jardín introduce una pequeña figura entre una plantación densa. Conviene comparar los espacios visibles entre las plantas en lugar de tratar estos paisajes distintos como vistas intercambiables.

El paisaje de 1865 del Met

El original pertenece a The Metropolitan Museum of Art de Nueva York, con el número de inventario 64.210. Es óleo sobre lienzo, fechado en 1865, con unas dimensiones registradas de 37 7/8 x 50 7/8 pulgadas (96,2 x 129,2 cm). La altura figura en primer lugar. El cuadro es más ancho que alto.

Esas medidas describen el lienzo original. No especifican una reproducción de nueva factura ni el exterior de un marco. Para identificar esta vista entre las pinturas de bosque, conviene fijarse en el tronco principal a la derecha del centro, el tronco más pálido que hay detrás y el suelo rojizo que se extiende por la parte inferior.

Conservar las ramas y el suelo del bosque

La página del producto El roble de Bodmer ofrece como opción principal una reproducción al óleo pintada a mano, con una impresión sobre lienzo como alternativa. Sus opciones actuales indican los tamaños y las presentaciones. Las dimensiones del museo identifican el cuadro original y no fijan los límites de la gama comercial.

Tanto la copa como el suelo contribuyen a esta composición. Un encuadre centrado en el tronco eliminaría las ramas de los lados y buena parte del primer plano. Al valorar la imagen para una pared, conviene dejar espacio para ver toda la extensión del árbol y los troncos más pálidos que hay detrás.

Pintar la reproducción al óleo crea una pincelada nueva; una impresión reproduce las marcas visibles dentro de su imagen impresa. En este paisaje, conviene comparar las ramas largas con las pinceladas más pequeñas de las hojas al considerar esas alternativas. Sus superficies físicas son distintas aunque ambas versiones conserven la misma disposición del bosque.

Preguntas sobre el roble de Bodmer

¿Por qué se llama roble de Bodmer?

El nombre se refiere a Karl Bodmer, que expuso un cuadro de este árbol en el Salón de 1850. El Met recoge esa conexión en su ficha sobre el paisaje de Monet.

¿Qué indica la estación?

Las hojas rojizas que cubren el suelo son la pista visible más clara. El Met las relaciona con el final de la estancia de Monet en Fontainebleau, en octubre de 1865.

¿Dónde está el cuadro original?

El original se encuentra en The Metropolitan Museum of Art, Nueva York. Su número de inventario es 64.210 y su lienzo mide 96,2 cm de alto por 129,2 cm de ancho.

¿Puedo elegir una versión pintada a mano?

Sí. La oferta principal está pintada a mano al óleo, con una impresión sobre lienzo como alternativa. Consulte las opciones actuales del producto para conocer los tamaños y las presentaciones disponibles.

Más de esta colección

Lleva esta pintura a casa

Elija una reproducción pintada a mano para una pincelada real, o una impresión en lienzo de archivo para una edición nítida de imagen de museo. Cada tamaño conserva las proporciones originales.

Ver esta obra y opciones
El Roble Bodmer, Bosque de Fontainebleau exhibida en un interior de coleccionista

Lectura adicional

Verifique el original en Registro de la colección The Metropolitan Museum of Art, New York y continúe con las obras relacionadas en el catálogo.